MATANZAS ACTIVA CONTROLES DE CARRETERA: VEHÍCULO QUE CIRCULE CON ACEITE ROBADO DE TRANSFORMADORES SERÁ DECOMISADO
Las autoridades de Matanzas comenzaron a aplicar controles en carreteras para detectar vehículos que presuntamente estén utilizando diésel mezclado con aceite dieléctrico robado de transformadores eléctricos, una práctica que ha provocado daños a decenas de equipos y nuevas afectaciones al ya deteriorado servicio eléctrico de la provincia.
La medida fue divulgada por el medio oficial TV Yumurí, que asegura que especialistas de la Empresa Comercializadora de Combustibles tomarán y analizarán muestras de combustible durante los puntos de inspección. Según esa información, Matanzas concentra actualmente alrededor del 60 % de los robos de aceite dieléctrico registrados en Cuba, con más de 90 transformadores afectados.
CONTROLES EN CARRETERAS PARA BUSCAR ACEITE DIELÉCTRICO
El procedimiento descrito por TV Yumurí consiste en analizar muestras extraídas del combustible de determinados vehículos con el objetivo de identificar posibles mezclas con aceite dieléctrico.
Este producto no es un combustible automotor convencional. Su función principal dentro de determinados transformadores eléctricos es servir como aislante y contribuir a su refrigeración. Cuando es extraído, el equipo puede sufrir daños o quedar imposibilitado para funcionar.
Según la información divulgada desde Matanzas, personal especializado de los laboratorios de la Empresa Comercializadora de Combustibles participará en las inspecciones. Las autoridades sostienen además que la experiencia podría extenderse hacia otros territorios con elevada incidencia de estas sustracciones.
Hasta el momento, la información consultada no permite precisar cuántos puntos de control funcionarán simultáneamente, qué carreteras estarán incluidas ni cuál será el procedimiento exacto para seleccionar los vehículos sometidos a las pruebas.
MÁS DE 90 TRANSFORMADORES AFECTADOS EN MATANZAS
El alcance del problema ayuda a explicar el endurecimiento de los controles. De acuerdo con TV Yumurí, los robos han provocado afectaciones en más de 90 transformadores de Matanzas, mientras las pérdidas solamente por reposición del aceite superarían el medio millón de dólares.
Los efectos, sin embargo, no se limitan al valor del producto sustraído. Un transformador afectado puede dejar sin electricidad a viviendas, instalaciones productivas, sistemas de bombeo de agua y otros servicios.
En Cárdenas, por ejemplo, un robo reportado durante agosto dejó un transformador sin condiciones para continuar funcionando después de que se determinara que había perdido aproximadamente la mitad de su aceite. El reporte de Radio Ciudad Bandera señaló además que algunas zonas del municipio acumulaban prolongadas afectaciones eléctricas relacionadas tanto con averías como con sustracciones de este producto.
EL VEHÍCULO PODRÍA SER DECOMISADO Y LOS IMPLICADOS ENFRENTAR PRISIÓN
TV Yumurí informó que las autoridades advirtieron sobre posibles decomisos de vehículos y sanciones de privación de libertad para quienes sean encontrados utilizando o comercializando aceite dieléctrico sustraído ilegalmente.
La advertencia ocurre en medio de un endurecimiento de la respuesta judicial contra los ataques a la infraestructura eléctrica.
En abril de 2026, el Tribunal Supremo Popular recordó que determinadas sustracciones y daños contra instalaciones consideradas críticas para el Sistema Eléctrico pueden ser procesados como sabotaje, dependiendo de las circunstancias concretas del caso. El artículo 125 del Código Penal cubano contempla penas de entre siete y 15 años de prisión para determinadas conductas que dañen u obstaculicen recursos vinculados con las fuentes o transmisión de energía.
Esto no significa que cualquier conductor al que se detecte una sustancia irregular en el combustible reciba automáticamente una condena por sabotaje. La responsabilidad penal y la figura delictiva aplicable dependen de la investigación y del proceso judicial correspondiente.
UN PROBLEMA QUE YA HA TERMINADO EN PROCESOS POR SABOTAJE
Matanzas ha registrado recientemente casos concretos relacionados con estas sustracciones. El 12 de agosto fue divulgado el arresto de un ciudadano en Unión de Reyes, acusado de robar aceite dieléctrico de un transformador de una subestación eléctrica para posteriormente comercializarlo.
Medios oficiales informaron que el hombre sería procesado por sabotaje a la red eléctrica. Reportes posteriores situaron el hecho el 5 de agosto y señalaron que las autoridades recuperaron parte del producto sustraído.
También existen precedentes en otras provincias. En mayo, un tribunal de Artemisa examinó un caso relacionado con la sustracción de 70 litros de aceite de un transformador. La Fiscalía calificó los hechos como sabotaje y señaló que ese delito puede implicar sanciones de siete a 15 años de prisión.
LA OTRA CARA: UNA RED ELÉCTRICA EN PLENA CRISIS
Los robos de aceite dieléctrico introducen una presión adicional sobre una infraestructura eléctrica cubana que ya atraviesa una situación extremadamente frágil. Cada transformador inutilizado puede prolongar los cortes en lugares donde la población soporta apagones derivados también de déficit de generación, averías y falta de combustible.
La responsabilidad de quienes sustraen componentes esenciales de la infraestructura eléctrica no elimina, sin embargo, el contexto general: el deterioro del sistema energético cubano es muy anterior a esta oleada de robos y no puede explicarse únicamente por actos delictivos.
Para los residentes afectados, esa diferencia es importante. El robo de aceite puede provocar nuevos apagones y daños concretos, pero los problemas estructurales del Sistema Eléctrico Nacional son mucho más amplios.
Los controles iniciados en Matanzas muestran hasta dónde están llegando las autoridades para enfrentar un mercado clandestino que ahora no solo se persigue alrededor de transformadores o puntos de venta, sino también directamente sobre las carreteras.
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