ABRAHAM MACIQUES: EL HOMBRE DE CONFIANZA DE FIDEL CASTRO QUE SOBREVIVIÓ A AUDITORÍAS, MILLONES BAJO SOSPECHA Y UNA ÚLTIMA DESTITUCIÓN
Durante décadas, Abraham Maciques Maciques ocupó una posición singular dentro del poder cubano. No fue ministro de primera línea, general famoso ni miembro visible del Buró Político, pero dirigió algunas de las estructuras económicas más sensibles del país: Cubalse, Cubanacán, el Palacio de Convenciones y finalmente el Grupo Empresarial Palco. El propio Granma, al anunciar su muerte en 2025, lo recordó como fundador del Palacio de Convenciones, antiguo presidente de Cubanacán y Cubalse y colaborador cercano de Fidel Castro y Celia Sánchez.
Esa larga carrera estuvo acompañada por episodios mucho más oscuros. En distintas etapas aparecieron acusaciones sobre faltantes millonarios en Cubalse, vínculos con el fugitivo financiero Robert Vesco, una controvertida inversión relacionada con una supuesta vacuna contra el VIH, denuncias sobre manejo de fondos reservados de Fidel Castro y, finalmente, una destitución silenciosa en 2021 mientras Palco perdía terreno frente a GAESA. Algunas de esas historias están bien documentadas; otras proceden de testimonios de exfuncionarios y fuentes opositoras que requieren especial cautela.
DE VARADERO AL CÍRCULO DE CONFIANZA
La versión oficial cubana sitúa el ascenso de Maciques desde los primeros años de la Revolución. Había trabajado en turismo en Matanzas y posteriormente dirigió el Plan Especial de la Península de Zapata, ocupó responsabilidades en el ICRT, cumplió funciones diplomáticas en Japón y terminó al frente de Cubalse y Cubanacán. A finales de los setenta también participó en la creación del Palacio de Convenciones de La Habana, institución que acabaría convirtiéndose en el centro de su poder durante décadas.
Su importancia residía en el tipo de estructuras que administraba. Cubalse estaba orientada a prestar servicios y comercializar productos para diplomáticos y extranjeros, mientras Cubanacán se transformó durante los años ochenta en uno de los principales instrumentos del nuevo turismo internacional. Palco, por su parte, pasó a controlar servicios para delegaciones gubernamentales, cuerpo diplomático, ferias, congresos e inmuebles estatales destinados a representaciones extranjeras. Una publicación de la Embajada de Colombia en Cuba describía todavía en 2017 a Maciques como presidente de un conglomerado encargado de esas tareas estratégicas.
EL PRIMER GRAN GOLPE: SU SALIDA DE CUBANACÁN
Maciques no atravesó intacto los años noventa. Una información contemporánea publicada en 1994 señalaba que había sido relevado de la presidencia de Cubanacán en medio de rumores sobre graves pérdidas financieras y mientras auditores revisaban las cuentas de la corporación. En aquel momento circulaban versiones que hablaban de pérdidas cercanas a los 100 millones de dólares, aunque esas cantidades aparecieron como rumores y no como el resultado de una auditoría pública oficial.
La importancia de aquella caída no debe minimizarse. Cubanacán era una pieza fundamental del turismo cubano y posteriormente se convertiría en uno de los conglomerados civiles que más divisas movían en la Isla. Sin embargo, Maciques no terminó encarcelado ni apartado definitivamente. Volvió al Palacio de Convenciones y continuó ocupando responsabilidades económicas relevantes, un patrón que se repetiría después: caía de un puesto importante, pero nunca desaparecía realmente del sistema.
LOS 27 MILLONES DE CUBALSE: UNA ACUSACIÓN QUE PERSISTE HASTA HOY
Uno de los episodios más repetidos en fuentes críticas ocurrió alrededor de 1995. Diversos reportes sostienen que una auditoría a Cubalse, empresa dirigida por Maciques, detectó faltantes superiores a 27 millones de dólares. Las mismas versiones afirman que, pese a la magnitud del supuesto agujero, Maciques no fue procesado y simplemente fue desplazado hacia el Palacio de Convenciones.
Aquí hay que hacer una distinción fundamental. No hemos localizado el informe original de aquella auditoría, una sentencia judicial ni una publicación oficial cubana que detalle el supuesto faltante. Por tanto, los 27 millones deben presentarse como una acusación difundida por fuentes posteriores, no como una malversación judicialmente probada contra Maciques. Lo significativo es que la cifra aparece repetidamente en investigaciones y perfiles posteriores y que coincide con el hecho documentado de que perdió posiciones empresariales importantes durante esa etapa.
ROBERT VESCO: EL PRÓFUGO QUE CUBA PROTEGIÓ
El nombre de Maciques también aparece ligado a Robert L. Vesco, uno de los fugitivos financieros más famosos del siglo XX. Vesco había sido acusado en Estados Unidos de fraude financiero y otros delitos y terminó viviendo durante años en Cuba bajo protección oficial. Su relación con estructuras económicas cubanas provocó numerosos rumores, especialmente después del caso Ochoa de 1989 y de las investigaciones sobre operaciones clandestinas de divisas.
En 1991, además, El Tiempo publicó referencias a un documento atribuido al encarcelado Patricio de la Guardia en el que aparecían varios altos funcionarios cubanos y se mencionaba a Abraham Maciques, entonces vinculado a Cubanacán, dentro de señalamientos sobre operaciones de contrabando. El documento también atribuía a Vesco actividades de lavado de dinero en Cayo Largo. Aquellas afirmaciones procedían del testimonio de De la Guardia y nunca se tradujeron en un procesamiento público contra Maciques.
TROXIDAL: LA SUPUESTA VACUNA Y LOS 30 MILLONES
El capítulo más extraño de la relación con Vesco fue el proyecto Troxidal, presentado como una posible respuesta al VIH. Fuentes independientes posteriores sostienen que la operación involucró a Vesco, a Donald Nixon Jr. —sobrino del expresidente Richard Nixon— y a figuras conectadas con instituciones cubanas, y que se habrían destinado aproximadamente 30 millones de dólares al proyecto.
Diversas publicaciones señalan específicamente a Maciques como responsable de haber autorizado o facilitado una inversión de Cubanacán vinculada a ese proyecto. CiberCuba relacionó directamente su revés político de 1995 con Vesco y la supuesta autorización de una inversión de 30 millones de dólares en Troxidal. Vesco terminó siendo detenido por las autoridades cubanas y condenado en 1996 a 13 años de prisión por delitos económicos y otras acusaciones.
Sin embargo, tampoco aquí disponemos del expediente financiero original de Cubanacán que demuestre cuánto dinero autorizó Maciques personalmente, qué contrato firmó o qué parte de aquella suma salió efectivamente de la corporación. La existencia del escándalo y la caída de Vesco están documentadas; la responsabilidad económica individual de Maciques permanece mucho menos clara.
¿POR QUÉ MACIQUES NO TERMINÓ COMO OTROS?
Esta es una de las grandes preguntas de su trayectoria. En la Cuba de los noventa, altos dirigentes habían terminado fusilados, encarcelados o completamente borrados después de escándalos económicos o de seguridad. Maciques, por el contrario, atravesó la salida de Cubanacán, las acusaciones vinculadas a Cubalse y el caso Vesco, pero siguió ocupando puestos privilegiados.
La explicación que ofrecen numerosos perfiles es su relación personal con Fidel Castro y Celia Sánchez. Incluso la necrológica oficial de Granma subrayó décadas después su condición de estrecho colaborador de ambos. Lo que no podemos demostrar es que Fidel interviniera personalmente para detener alguna investigación o evitar una sanción penal. Ese salto sería especulativo. Lo que sí muestra la trayectoria es que cada caída fue seguida por una nueva posición de confianza, algo poco común entre funcionarios envueltos en episodios semejantes.
EL PALACIO DE CONVENCIONES SE CONVIRTIÓ EN SU REFUGIO Y SU CENTRO DE PODER
Después de aquellos problemas, Maciques terminó consolidándose nuevamente alrededor del Palacio de Convenciones y de lo que posteriormente sería el Grupo Empresarial Palco. Desde allí administró una estructura cada vez más amplia vinculada a eventos internacionales, hoteles, servicios diplomáticos, ferias comerciales, inmuebles y otros negocios en divisas.
A diferencia de las empresas orientadas al consumo cotidiano de la población, Palco se especializó en atender al Gobierno, invitados oficiales, empresarios extranjeros y misiones diplomáticas. Esa particularidad convirtió al conglomerado en una especie de economía de servicios premium dentro del sistema estatal cubano. Sus instalaciones operaban en un universo donde circulaban divisas, mercancías importadas y recursos muy diferentes de los disponibles para la mayoría de los ciudadanos.
LA ACUSACIÓN MÁS DELICADA: LA “RESERVA DEL COMANDANTE”
Otra parte de la leyenda alrededor de Maciques proviene de antiguos miembros de los servicios cubanos. El exoficial Roberto Hernández del Llano, quien salió de Cuba en 2007, afirmó públicamente que Maciques formaba parte de un pequeño grupo encargado de proteger y administrar recursos financieros vinculados personalmente a Fidel Castro. También habló de cuentas y operaciones relacionadas con bancos suizos.
Estas acusaciones han alimentado la imagen de Maciques como administrador de la llamada “Reserva del Comandante”, un fondo opaco destinado presuntamente a gastos discrecionales de Fidel. Sin embargo, no existe documentación bancaria pública que permita confirmar que Maciques fuera titular, beneficiario o administrador formal de cuentas personales de Castro en Credit Suisse o UBS. El propio trabajo que examinó esas denuncias advirtió dificultades para verificar varios de los nombres y estructuras mencionados.
Por eso, para mantener rigor, no debemos titular que Maciques “guardaba la fortuna de Fidel en Suiza” como un hecho. Lo correcto es decir que un exoficial de inteligencia lo señaló como parte del entramado que habría gestionado recursos reservados de Castro, una acusación importante pero todavía testimonial.
EL MISTERIO DE UNA ECONOMÍA PARALELA
Lo que sí está documentado es que Maciques dirigió durante décadas organizaciones que manejaban actividades excepcionales dentro de la economía cubana. Cubalse prestaba servicios especiales a extranjeros; Cubanacán gestionaba grandes operaciones turísticas; Palco atendía al Gobierno y al cuerpo diplomático. Todas eran estructuras con acceso privilegiado a divisas y negocios internacionales.
Esa combinación explica por qué su nombre aparece una y otra vez cuando antiguos funcionarios y periodistas hablan de la economía paralela de la cúpula cubana. Pero hay una diferencia entre describir ese entramado y afirmar que Maciques se enriqueció personalmente con él. No hemos encontrado declaraciones patrimoniales, cuentas personales verificadas o sentencias por enriquecimiento ilícito que permitan cuantificar una fortuna privada suya.
2021: LA CAÍDA FINAL
Después de sobrevivir durante décadas, Maciques volvió a caer en junio de 2021. Fuentes cercanas a Palco dijeron entonces que el primer ministro Manuel Marrero Cruz lo había destituido como presidente del grupo. La salida no fue acompañada inicialmente por un anuncio gubernamental detallado ni por acusaciones públicas contra él.
Aquella decisión adquirió mayor importancia porque coincidió con una reestructuración de los negocios de Palco y versiones sobre el traslado de varias operaciones hacia la órbita de GAESA, el poderoso conglomerado empresarial controlado por las Fuerzas Armadas. Medios independientes interpretaron el movimiento como parte de la expansión económica del grupo militar y del debilitamiento de viejos administradores civiles ligados personalmente a Fidel Castro.
¿FUE UNA PURGA O UNA JUBILACIÓN?
También alrededor de la salida de 2021 existieron versiones contradictorias. Algunas fuentes dijeron que Maciques había sido enviado a “plan pijama”, la expresión popular utilizada en Cuba para las jubilaciones forzosas de dirigentes. Otras informaciones sostuvieron que la salida obedecía fundamentalmente a su avanzada edad y negaron rumores sobre arrestos o investigaciones económicas.
Lo confirmado es que dejó de presidir Palco en 2021 después de décadas al frente de estructuras vinculadas a la institución. No existe evidencia pública sólida de que hubiera sido encarcelado, procesado o condenado en esa última etapa. Tampoco conocemos el acta interna que explique por qué precisamente entonces se decidió su relevo.
EL DATO QUE CAMBIA LA LECTURA: PALCO ERA MUCHO MÁS QUE UN CENTRO DE CONGRESOS
Palco no administraba solamente salones de reuniones. La propia documentación diplomática extranjera la describía como una organización encargada de inmuebles estatales utilizados por embajadas, residencias diplomáticas, eventos internacionales y servicios integrales para el Gobierno cubano. Eso convertía a su presidente en un administrador situado en la intersección entre política exterior, negocios, turismo y logística estatal.
Maciques pasó décadas manejando precisamente ese tipo de espacios. Su poder no procedía de aparecer diariamente en televisión, sino de controlar servicios que la dirección del país necesitaba y que operaban con un grado extraordinario de discreción.
MUERE EN 2025 Y EL GOBIERNO LO REHABILITA EN EL RELATO OFICIAL
Maciques falleció en La Habana el 29 de mayo de 2025. Granma lo despidió con grandes elogios y lo describió como un “soldado leal” que había dejado un profundo legado en instituciones estratégicas del país. El periódico recordó sus responsabilidades en Cubalse, Cubanacán, Palco y otras estructuras, pero no mencionó ninguno de los escándalos que durante décadas habían rodeado su trayectoria.
La omisión resulta significativa. El hombre que había perdido la dirección de importantes empresas y cuyo nombre había aparecido alrededor de Vesco, Troxidal, auditorías y fondos reservados terminó oficialmente recordado como fundador, administrador y colaborador fiel de la Revolución.
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