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Cuba Bajo Lupa

MÉXICO DICE NO TENER PRUEBAS PROPIAS SOBRE LOS PRESUNTOS NEXOS DE ‘EL CANGREJO’ CON LA MAFIA CUBANA DE QUINTANA ROO

El Gobierno de México afirmó que no dispone de información ni pruebas propias que respalden los señalamientos publicados sobre Raúl Guillermo Rodríguez Castro, conocido como “El Cangrejo” y nieto de Raúl Castro, en relación con la denominada Mafia Cubana de Quintana Roo. La declaración responde a una investigación de The New York Times que recoge testimonios y documentos judiciales estadounidenses sobre la presunta relación del cubano con integrantes de esa organización criminal.

La precisión es importante: México no anunció que las acusaciones fueran falsas ni presentó elementos para refutarlas. Su Gabinete de Seguridad señaló específicamente que las instituciones mexicanas no cuentan con pruebas propias sobre los señalamientos ni sobre posibles vínculos entre organizaciones criminales y funcionarios extranjeros o familiares de estos. Esa diferencia evita convertir la postura mexicana en una exoneración que el comunicado no contiene.

QUÉ DIJO EXACTAMENTE EL GOBIERNO DE MÉXICO

En una tarjeta informativa difundida tras conocerse el reportaje, el Gabinete de Seguridad aseguró que no posee información propia sobre las acusaciones y reiteró el compromiso de México con la cooperación internacional contra la delincuencia organizada y el tráfico de personas.

La reacción coloca al Gobierno mexicano en una posición prudente frente a un caso que incluye operaciones criminales desarrolladas precisamente en territorio de Quintana Roo, pero cuyos señalamientos contra Rodríguez Castro proceden de testimonios y expedientes manejados por autoridades estadounidenses.

LOS SEÑALAMIENTOS CONTRA “EL CANGREJO”

Según la investigación atribuida a The New York Times, al menos dos hombres condenados por su participación en la llamada Mafia Cubana de Quintana Roo mencionaron a Rodríguez Castro ante fiscales estadounidenses y lo señalaron como presunto colaborador de la organización. Raúl Guillermo Rodríguez Castro no ha sido acusado formalmente de ningún delito en Estados Unidos y tampoco está públicamente claro si es actualmente objetivo de una investigación federal.

Uno de los testimonios citados corresponde a José Miguel González Vidal, condenado a 25 años de prisión. Según ese relato, habría entregado a Rodríguez Castro una embarcación de alto rendimiento, un reloj Rolex, una motocicleta Suzuki y ropa Louis Vuitton. A cambio, el nieto de Raúl Castro supuestamente habría ayudado a facilitar el movimiento de personas y mercancías vinculadas con la red dentro de Cuba. Estas son acusaciones derivadas de testimonios y registros judiciales; no constituyen una sentencia contra Rodríguez Castro.

La investigación periodística también sostiene que mensajes de texto y de voz obtenidos de teléfonos de miembros de la organización habrían aportado elementos de respaldo a partes de esas declaraciones, según fuentes familiarizadas con el caso citadas por el diario estadounidense.

UNA RED CRIMINAL QUE SÍ HA SIDO DOCUMENTADA POR ESTADOS UNIDOS

La existencia de una organización conocida por las autoridades como La Mafia Cubana en Quintana Roo no depende únicamente del reportaje periodístico.

El Departamento de Justicia de Estados Unidos documentó una operación multinacional contra una red violenta que operaba entre Cuba, México, España y el sur de Florida. Los expedientes judiciales describen robo y tráfico de embarcaciones, contrabando de migrantes cubanos, lavado de dinero, sobornos a funcionarios y extorsión contra familias.

Según fiscales estadounidenses, algunos migrantes eran retenidos en México mientras la organización exigía a familiares sumas de dinero y amenazaba con torturarlos, dejarlos sin alimentos o asesinarlos si no recibía el pago.

Lo que no está establecido judicialmente, al menos según la información pública disponible, es la responsabilidad de Rodríguez Castro en esas actividades.

CUBA HABLA DE “CALUMNIAS”; MÉXICO DICE QUE NO TIENE PRUEBAS PROPIAS

El Gobierno cubano rechazó los señalamientos. El viceministro de Relaciones Exteriores Carlos Fernández de Cossío los calificó de “calumnias” y negó vínculos del Gobierno cubano con la organización, según medios que reprodujeron el contenido de la investigación.

Ahora México introduce una postura diferente. No respalda las acusaciones, pero tampoco afirma haberlas desmentido. Lo que dice es que sus instituciones no cuentan con evidencia propia para sostenerlas. Esa distinción será clave mientras continúe apareciendo información procedente de tribunales y agencias federales estadounidenses.

El caso deja así dos planos separados: por un lado, una organización criminal cuya existencia y actividades han sido documentadas por la justicia estadounidense; por otro, señalamientos concretos contra el nieto de Raúl Castro que hasta ahora no se han traducido en cargos penales contra él.

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