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Cuba Bajo Lupa

CORRUPCIÓN EN MEDIO DE LOS APAGONES: DETIENEN A DOS TRABAJADORES DE LA EMPRESA ELÉCTRICA EN LA HABANA

Mientras miles de familias pasan noches enteras sin corriente, dos trabajadores de la Empresa Eléctrica habrían estado garantizando electricidad las 24 horas a determinados negocios a cambio de presuntos beneficios económicos.

El caso fue denunciado desde Calabazar, en el municipio habanero de Boyeros, y ha provocado indignación entre cubanos que soportan apagones prolongados en medio de una de las peores crisis energéticas de las últimas décadas.

Según la información difundida por la activista Irma Broek, los dos empleados fueron detenidos por su presunta participación en una red de corrupción relacionada con la distribución del servicio eléctrico.

💡 La denuncia sostiene que determinados circuitos y establecimientos privados, incluidas algunas MIPYMES, habrían recibido un trato privilegiado y mantenido la electricidad durante todo el día.

Mientras tanto, miles de viviendas permanecían apagadas durante horas.

Unos cocinando, refrigerando mercancías y trabajando con corriente. Otros pasando calor, perdiendo alimentos y durmiendo en patios y azoteas.

De acuerdo con la misma versión, los trabajadores fueron interceptados cuando viajaban en un vehículo estatal. En su interior, las autoridades habrían encontrado grandes cantidades de dinero en efectivo y varias cajas de bebidas alcohólicas.

🚨 Hasta el momento, las autoridades cubanas no han publicado un comunicado oficial que confirme los detalles, identifique a los detenidos o precise los posibles cargos.

Por esa razón, la información debe manejarse como una denuncia pendiente de investigación y no como una culpabilidad ya demostrada.

Sin embargo, de confirmarse las acusaciones, el caso revelaría algo especialmente grave: la posibilidad de que el poco servicio eléctrico disponible estuviera siendo manipulado para favorecer a quienes podían pagar por él.

En numerosas provincias, los cortes superan las 15 horas diarias y en algunos territorios alcanzan hasta 20. Familias con niños, ancianos y enfermos sobreviven sin ventiladores, refrigeración, agua bombeada ni condiciones mínimas para descansar. 🌑