La poeta y médica cubana Ericka Castellanos Abad denunció el mercado informal de efectivo que opera en Santiago de Cuba, donde algunas personas estarían entregando hasta el 40 % de su dinero solo para recibir billetes.
La doctora relató que acompañó a una persona a realizar una operación cerca del edificio de las 18 Plantas, en Santiago de Cuba.
El acuerdo fue tan simple como abusivo: transferir 1,000 pesos cubanos para recibir únicamente 600 en efectivo.
📲 La diferencia, 400 pesos, quedó como “comisión” para quien entregó el dinero físico.
Castellanos calificó la situación como uno de los peores abusos que hoy sufre la población y subrayó que la operación ocurrió a pocas cuadras de la sede del Partido Provincial.
💬 “Transferir 1,000 pesos cubanos para recibir 600 pesos cubanos en efectivo es el peor de los abusos”, escribió.
La médica cuestionó además que este tipo de negocio prospere prácticamente frente a las instituciones del poder, mientras miles de personas enfrentan dificultades para retirar sus propios salarios, pensiones o ahorros.
⚠️ El problema no es solamente económico.
La falta de efectivo obliga a los cubanos a buscar soluciones fuera del sistema bancario, donde aparecen intermediarios que cobran comisiones desproporcionadas a cambio de entregar billetes.
Para muchos ancianos, trabajadores y familias sin acceso estable a pagos digitales, tener dinero en una tarjeta no resuelve la compra del pan, el transporte o cualquier servicio que exija efectivo.
El saldo existe, pero no se puede tocar. Y para tocarlo, hay que pagar.
En su análisis, Castellanos responsabilizó principalmente al Gobierno cubano por el desorden económico y social que vive el país.
También reconoció el impacto de las sanciones estadounidenses, pero rechazó que estas sean utilizadas como explicación automática para cada problema interno.
💬 “El desorden que vive Cuba hoy es el resultado de una compleja interacción entre el gobierno autoritario, factores externos adversos… y un hábito de descontento”, señaló.
La doctora defendió la necesidad de impulsar reformas profundas, ampliar la apertura económica, respetar los derechos humanos y colocar en funciones públicas a personas verdaderamente comprometidas con resolver los problemas cotidianos de la población.
🏦 Mientras tanto, el mercado informal de efectivo continúa creciendo al mismo ritmo que se deteriora la confianza en los bancos y en las instituciones estatales.
El resultado es una nueva forma de desigualdad: quien tiene contactos o puede pagar una comisión consigue billetes; quien no, queda atrapado mirando un saldo digital que no siempre puede utilizar.

