EL PANZÓN DE MARRERO AHORA DICE QUE EL SEN SE CAE EN CUBA POR CULPA DEL EMBARGO DE LOS ESTADOS UNIDOS
El primer ministro cubano, Manuel Marrero Cruz, responsabilizó este viernes al embargo estadounidense por las recientes desconexiones del SEN y llegó a preguntar públicamente si Cuba estaba enfrentando un supuesto “genocidio”.
“¿Acaso no estamos enfrentando un genocidio?”, escribió Marrero en X, después de relacionar la crisis eléctrica con el llamado “cerco energético” contra el régimen cubano.
⚠️ Sin embargo, mientras el Gobierno recurre nuevamente al discurso político, los datos muestran un sistema eléctrico envejecido, frágil y prácticamente sin capacidad para responder ante cualquier avería.
La más reciente desconexión ocurrió a las 4:30 de la tarde del viernes, después de que una falla en la línea de 220 kilovoltios entre Santa Clara y Sancti Spíritus dividiera el sistema. En solo 35 minutos, el SEN terminó colapsando por completo.
Fue el cuarto apagón total registrado en Cuba durante 2026.
Marrero reconoció que el país atraviesa “otra semana muy dura”, con dos desconexiones nacionales, escasez de combustible y varias unidades generadoras fuera de servicio. También destacó el trabajo de los empleados eléctricos, quienes han debido enfrentar jornadas extremas intentando levantar una infraestructura que apenas se sostiene.
🔧 El sacrificio de los trabajadores no puede sustituir décadas de inversión, mantenimiento y planificación.
La narrativa oficial evita hablar de las causas internas y estructurales de la crisis. Las termoeléctricas cubanas tienen entre 40 y 60 años de explotación, muchas de ellas sin recibir mantenimientos capitales durante largos períodos.
La Central Termoeléctrica Antonio Guiteras, una de las plantas más importantes del país, ha salido del sistema 17 veces en lo que va de año y no recibe mantenimiento capital desde 2010, según el texto base.
📉 En el momento del apagón, el país contaba con apenas 935 megavatios disponibles, frente a una demanda aproximada de 3,100 MW. El déficit proyectado superaba los 2,100 MW.
Además, 106 centrales de generación distribuida permanecían detenidas por falta de combustible, lo que representaba otros 890 MW fuera de servicio.
La situación había alcanzado niveles históricos apenas dos días antes. El 8 de julio, el déficit llegó a 2,341 MW, dejando afectado simultáneamente al 73 % del país.
En algunas zonas de Matanzas, los cortes se han extendido hasta 87 horas consecutivas, mientras que en La Habana numerosos residentes soportan alrededor de 15 horas diarias sin electricidad.
🕯️ El apagón ocurrió, además, en vísperas del quinto aniversario de las protestas del 11 de julio de 2021, cuando miles de cubanos salieron a las calles en medio de los apagones, la escasez y el cansancio acumulado.
La coincidencia provocó una ola de comentarios irónicos en las redes sociales. Uno de ellos resumió el sentimiento popular: “Se fue el 10 y no regresa hasta el 12”.
Las sanciones estadounidenses y la reducción de los suministros de combustible han agravado el panorama. Pero presentar cada colapso exclusivamente como consecuencia del embargo permite al Gobierno evitar una pregunta incómoda:
¿Quién responde por décadas de abandono, termoeléctricas destruidas, falta de mantenimiento y promesas que nunca encendieron una sola bombilla?
